¿Qué le pasa a un motor de gasolina que no arranca?

Un motor que no arranca apunta casi siempre a lo mismo: o no llega combustible o no hay chispa. Lo primero que hacemos en el taller es conectar el escáner OBD-II. Buscamos códigos de fallo.

Un P0300 (fallos de encendido) o un P0171 (mezcla pobre) ya nos dan una pista clara de por dónde empezar a mirar.

1. Revisión del circuito de combustible

Empezamos por el sistema de alimentación. Un filtro de combustible obstruido es una causa muy común: baja la presión y el motor se ahoga. Después, la bomba. Comprobamos con un polímetro que le llega la tensión correcta según las especificaciones del fabricante. Un filtro sucio o una bomba que agoniza son sospechosos habituales en los fallos de arranque.

2. Inspección del sistema de encendido

Sin chispa no hay paraíso. ¿Es débil o directamente no existe? Entonces revisamos las bujías, los cables y la bobina. Una bobina en mal estado a menudo delata una caída de tensión justo cuando se da al contacto. Es un fallo clásico.

3. Análisis de la presión de combustible

Conectamos un manómetro al circuito de inyección y medimos la presión. Si está por debajo de lo que marca el fabricante, el problema apunta a la bomba o al regulador. Si la presión es correcta, podemos descartar esa parte del sistema.

4. Diagnóstico de la ECU y los sensores

La electrónica también falla. La centralita (ECU) depende de los datos que le envían los sensores de oxígeno, temperatura o posición del cigüeñal para ajustar la mezcla. Con el escáner leemos esos valores en tiempo real. Un sensor de temperatura roto, por ejemplo, puede ahogar el motor con una mezcla demasiado rica. Y si falla el del cigüeñal, directamente no habrá encendido.

5. Inspección mecánica interna

Si todo lo eléctrico y la alimentación están bien, toca abrir el motor. Es la última opción.

Desmontamos la culata para medir la compresión de cada cilindro con un compresímetro. Una lectura baja, por debajo de unos 80 psi, suele ser señal de desgaste de aros, problemas en las válvulas o incluso daños en un pistón.

Soluciones habituales y precios

Aquí tienes una idea de los costes de las reparaciones más frecuentes. Recuerda que son precios orientativos y no vinculantes.

  • Cambio de filtro de combustible: 30-50 €.
  • Cambio de bomba de gasolina: 200-350 €.
  • Cambio de bobina de encendido: 80-150 €.
  • Cambio de bujías: 40-70 €.
  • Reparación de culata: 600-1200 €.

Como ves, la mayoría de las veces el problema se soluciona cambiando un componente sencillo sin tener que meternos en reparaciones mayores.

Puntos que puedes revisar por tu cuenta

  1. Nivel de combustible. Parece obvio, pero pasa.
  2. Inspección visual. Echa un vistazo al filtro y a los manguitos por si ves alguna fuga o rotura.
  3. El sonido del arranque. Un «clic» seco puede ser la batería, pero también un fallo del motor de arranque.
  4. Códigos de error. Si tienes un lector OBD, anota los códigos que aparezcan antes de venir al taller.
  5. Ventilación. Siempre que manipules algo relacionado con el combustible, asegúrate de estar en un lugar bien ventilado.

¿Cuándo es mejor traer el coche al taller?

Si has revisado lo básico y el coche sigue sin arrancar, lo más sensato es dejarlo en manos de un profesional. En el taller tenemos herramientas de diagnóstico específicas que nos permiten ir directos al grano. Ahorrarás tiempo y evitarás cambiar piezas que no son.