Guía completa

Lo que de verdad importa del aceite

En la etiqueta de cualquier bidón verás dos números, como 5W30. Es la viscosidad, y es solo la mitad de la información. La otra mitad es la norma: una especificación del fabricante del coche o de la industria que dice qué aditivos lleva y para qué motores sirve. Un motor diésel con filtro de partículas, por ejemplo, necesita un aceite bajo en cenizas. Si se le pone otro, el filtro se llena antes y la factura llega después.

Por eso, antes de abrir un bidón, comprobamos con la matrícula y el libro qué norma pide tu motor.

Cómo hacemos el cambio

El coche entra, se calienta un poco el motor para que el aceite fluya y se vacía por completo. Se cambia el filtro de aceite y la junta del tapón del cárter, que es la que evita la gota en el suelo del garaje. Se rellena con la cantidad que indica el fabricante y, tras arrancar unos segundos, se comprueba el nivel de nuevo y se revisa que no haya fugas.

En la misma visita miramos el filtro de aire y el de habitáculo. Si están bien, se quedan; si están sucios, te lo enseñamos y decides. Reiniciamos el aviso de servicio del cuadro y lo anotamos en la factura.

El clima y el tráfico de Palma cuentan

Muchos manuales distinguen entre uso normal y uso severo. Sin darnos cuenta, buena parte de los coches de la isla entran en el segundo grupo:

  • trayectos cortos por la ciudad en los que el motor no llega a calentarse;
  • atascos en la Vía de Cintura con temperaturas altas en verano;
  • coches cargados con el aire acondicionado al máximo camino de la costa;
  • furgonetas de reparto que no paran en todo el día.

En esos casos el aceite se degrada antes y conviene acortar el intervalo. Te lo comentamos según cómo uses el coche.

El filtro de habitáculo, ese olvidado

En una isla con mucha humedad y polvo en verano, el filtro de habitáculo se satura y empieza a oler cuando enciendes el aire acondicionado. Es barato de cambiar y se nota mucho. Si tienes alergia, o si el aire huele a cerrado, revísalo.

Lo que ves en la varilla

Entre cambio y cambio, saca la varilla de vez en cuando con el motor frío y en llano. Si el nivel baja, si el aceite tiene aspecto lechoso o si huele a combustible, avísanos: son señales de algo más que un aceite viejo.

Y el aceite usado

No se tira. Es un residuo peligroso y lo entregamos a un gestor autorizado, como marca la normativa.

Pide cita por teléfono o WhatsApp con la matrícula y tenemos el aceite correcto preparado cuando llegues.