Guía completa
Pocas averías son tan caras y tan evitables como una distribución rota. La correa o la cadena sincroniza el giro del cigüeñal con el de los árboles de levas. Si se rompe o salta un diente, en la mayoría de motores las válvulas golpean los pistones. A partir de ahí ya no se habla de cambiar una correa, sino de abrir el motor.
Correa o cadena, cada una con su lógica
Correa. Es de goma reforzada y tiene una vida marcada por el fabricante en kilómetros y en años. Las dos cosas cuentan: una correa con pocos kilómetros pero muchos años también envejece, sobre todo con el calor del verano mallorquín, que reseca la goma en coches que pasan horas al sol.
Cadena. Es metálica y en muchos motores está pensada para durar mucho. Pero no es eterna: algunos motores son conocidos por desgastar tensores y guías antes de tiempo, sobre todo si el aceite no se ha cambiado cuando tocaba. El aviso suele ser un traqueteo de pocos segundos al arrancar en frío.
Qué incluye un cambio bien hecho
Cambiar solo la correa es un atajo que sale caro. Los tensores y rodillos trabajan con ella y tienen la misma vida. Por eso se monta el kit completo con la referencia que pide el fabricante. Si la bomba de agua la mueve la correa, se cambia en la misma operación: el trabajo de desmontaje es el mismo y una bomba que falle meses después puede arruinar la correa nueva.
El procedimiento exige calar el motor en su posición exacta con el utillaje adecuado, montar el kit, tensar según las indicaciones del fabricante y girar el motor a mano varias vueltas para comprobar que todo coincide antes de arrancar.
Coches sin historial
En la isla se mueven muchos coches de segunda mano, algunos que vienen de flotas de alquiler o de la península. Si compras uno y no hay factura ni pegatina que demuestre el último cambio de distribución, lo prudente es hacerlo. Es la forma de empezar de cero con un motor del que no conoces la historia.
Cómo te lo presupuestamos
Con la matrícula sabemos qué motor lleva tu coche y qué intervalo tiene. Te pasamos por escrito el kit, la bomba si procede y la mano de obra antes de que dejes el coche. Si al desmontar aparece algo más, como un retén que pierde aceite, te llamamos antes de seguir.
Después
Dejamos una pegatina en el vano motor con la fecha y los kilómetros del cambio, y lo anotamos en la factura. Así, quien lleve el coche después sabrá cuándo toca el siguiente. El trabajo tiene la garantía legal vigente en España.
Si no sabes cuándo se cambió la tuya, pregúntanos con la matrícula y te decimos qué toca.