Guía completa
Cada fabricante diseña un plan de mantenimiento para cada motor: qué se cambia, cada cuánto y con qué especificación. No es igual el de un gasolina pequeño que el de un diésel con filtro de partículas, ni el de un coche que hace autopista que el de uno que solo se mueve por el centro. Una revisión bien hecha empieza por saber qué le toca a tu coche concreto.
Cómo es una revisión aquí
Primero, el plan. Miramos el libro de mantenimiento o, si no lo traes, los datos del coche, los kilómetros y la fecha de la última revisión. Con eso sabemos qué toca: siempre aceite y filtro de aceite, y según el momento, filtros de aire, habitáculo o combustible, bujías, líquido de frenos u otras operaciones del plan.
Después, el aceite correcto. No vale cualquier aceite con la viscosidad adecuada: cada motor pide una norma concreta. En motores con filtro de partículas, un aceite equivocado acaba dando problemas.
Luego, el repaso. Con el coche en el elevador revisamos niveles, frenos, neumáticos, luces, correas visibles, batería, escape, suspensión y si hay fugas.
Al final, el papel. Sellamos el libro, anotamos lo hecho en la factura y te damos por escrito lo que hemos visto, separando lo urgente de lo que puede esperar.
La vida de un coche en Mallorca
Hay dos perfiles muy repetidos en la isla y los dos se saltan el plan sin darse cuenta.
El primero es el coche de ciudad que hace pocos kilómetros: trayectos de diez minutos por Palma, motor que nunca llega a calentarse del todo y que en el contador apenas suma. Como no llega a los kilómetros, se pasa el año sin revisión, y el aceite se degrada igual.
El segundo es el que trabaja todo el verano: furgonetas de reparto, coches de alquiler o el coche familiar cargado hasta arriba para ir a la costa con el aire acondicionado puesto. Calor, peso y atascos son uso severo, y en muchos planes de fabricante eso acorta los intervalos.
Coches que vuelven después de meses parados
Si el coche ha pasado el invierno en un garaje o ha estado un tiempo sin usarse, antes de volver a la carretera conviene mirar batería, neumáticos, frenos (los discos se oxidan) y el estado de los líquidos.
La garantía de fábrica
Si tu coche está en garantía, puedes hacer el mantenimiento fuera del concesionario. La normativa europea lo permite siempre que se siga el plan del fabricante con repuestos homologados. Sellamos el libro, digital o en papel, y la factura detalla lo que se ha hecho.
Lo que no hacemos
No cambiamos piezas que no tocan para engordar la factura, y si durante la revisión aparece algo que no estaba previsto, te llamamos antes. Las reparaciones tienen la garantía legal vigente en España.
Si te ha salido el aviso de servicio o no recuerdas cuándo fue la última revisión, pide cita y lo miramos.