Guía completa
El volante es lo que más tocas del coche y, curiosamente, una de las cosas que menos se revisan. Mientras gira, se da por buena. Pero la dirección se desgasta poco a poco y uno se acostumbra a un ligero golpeteo o a una dureza en las maniobras sin darse cuenta de que antes no estaba.
Dónde se gasta una dirección en Palma
En las rotondas encadenadas de los accesos a la ciudad la dirección trabaja girada y con carga. En el casco antiguo y en barrios como Santa Catalina o Son Espanyolet se maniobra mucho en parado, que es lo que más exige a la asistencia. Y los bordillos altos de algunas calles son la causa de muchos volantes torcidos: un golpe lateral basta para desajustar la alineación o doblar una bieleta.
Tres tipos de dirección, tres formas de fallar
Hidráulica. Una bomba movida por el motor empuja líquido a la cremallera. Sus problemas típicos son fugas en la cremallera o los latiguillos, bombas ruidosas y líquido envejecido. Si el nivel baja, no basta con rellenar: hay que encontrar por dónde se va.
Electrohidráulica. Igual, pero la bomba la mueve un motor eléctrico. Aquí también cuentan la alimentación y el relé.
Eléctrica. Un motor en la columna o en la cremallera da la asistencia. No lleva líquido, así que una dureza repentina suele ser eléctrica o electrónica. Se empieza leyendo la centralita.
Cómo localizamos el fallo
Primero lo notamos al volante: giro en parado, en marcha y en una rotonda. Luego, con el coche elevado y las ruedas colgando, buscamos holgura en cada rótula y en cada bieleta, revisamos que los guardapolvos no estén rotos y miramos si hay rastros de líquido. Un guardapolvos roto parece poca cosa, pero deja entrar polvo y agua, y con el tiempo la rótula o la cremallera acaban dañadas.
Con todo eso te decimos qué pieza es, por qué y qué conviene hacer después. Si se cambia algo que afecta a la geometría, se alinea antes de entregarte el coche.
Furgonetas y coches de alquiler
Las furgonetas de reparto que se mueven todo el día por el polígono de Son Castelló o por el centro, y los coches de alquiler que cambian de conductor cada semana, acumulan golpes de bordillo y maniobras forzadas. En ellos revisamos la dirección con más frecuencia, porque una holgura pequeña crece rápido con la carga y el uso continuo.
No lo dejes para la ITV
Las holguras de dirección son uno de los defectos que más aparecen en la inspección. Si notas golpes al pasar por los badenes, un volante que no vuelve solo al centro o un ruido al girar, mejor revisarlo con calma antes que con la cita de la ITV encima. Escríbenos con el modelo y lo que notas y te damos hora.