Guía completa
Un servicio donde no manda el reloj
La restauración de un clásico cambia las prioridades habituales del taller: aquí no se trata de entregar rápido, sino de hacer bien cada fase, respetar la originalidad siempre que sea posible y dejar constancia documentada de todo el proceso. Nos llegan coches por dos motivos muy distintos y con la misma filosofía de trabajo: modelos que se revalorizan con los años (Renault 5 Turbo, SEAT 1500, Porsche 911 antiguos, Audi quattro originales) y coches con valor puramente sentimental, el que fue del padre o el primero que se tuvo.
Tres niveles de restauración
Estética parcial (1.500-4.000 €): intervención en zonas concretas — eliminar óxido localizado, pintar las piezas afectadas o el coche completo, recuperar cromados visibles y cambiar las gomas exteriores más deterioradas.
Mecánica más estética (4.000-10.000 €): además de lo anterior, se revisa y conserva la mecánica — aceites, filtros, gomas y latiguillos, sistema eléctrico y frenos y dirección. El coche queda listo para un uso ocasional con garantías reales.
Integral tipo “concours” (8.000-25.000 €+): desmontaje total, restauración o sustitución de cada componente, búsqueda de piezas originales o NOS, pintura con el código exacto de época, tapicería con los tejidos correctos y documentación completa. Pensada para exposiciones y concursos de elegancia.
Lo que más limita el ritmo: encontrar piezas
Algunos modelos tienen mercado de repuestos activo (SEAT 600, Ford clásicos, BMW E30, Mercedes W123). Otros no: encontrar una manilla original para un modelo poco común puede llevar meses. Trabajamos con proveedores especializados en clásicos europeos en Alemania, España, Italia y Reino Unido, y cuando no hay pieza original, valoramos entre stock antiguo sin usar (NOS), reproducciones certificadas, piezas de desguece de un modelo idéntico o adaptación desde un modelo similar de la misma marca. Cada decisión se comenta con el cliente antes de avanzar.
El óxido que no se ve desde fuera
Un clásico guardado cerca de la costa, dentro o fuera de un garaje, sufre una corrosión particular: el ambiente cargado de sal avanza por debajo del coche mucho antes de notarse en la carrocería visible. Subchasis, zonas de soldadura, tornillería del tren delantero y anclajes son los puntos que más revisamos antes de dar cualquier presupuesto de chapa — porque pintar por encima de un óxido sin tratar solo sella la humedad dentro y el problema reaparece meses después, ya con más daño acumulado.
Originalidad o uso real
Es una decisión que tomamos siempre con el cliente. Para concurso o valor de colección, máxima originalidad: mecánica de época aunque sea menos fiable, pintura con el código exacto, tapicería de época. Para uso real, algún compromiso práctico — gomas modernas equivalentes, filtros más eficientes, pintura con tecnología actual más duradera — sin perder la esencia del coche.
Documentación de todo el proceso
Mantenemos un registro fotográfico completo, antes, durante y después. Sirve como historial del coche si algún día se vende, como referencia para futuras intervenciones, y como forma de que el cliente vea el progreso real, no solo el resultado final.
Contacta sin compromiso con fotos del estado actual y el modelo, y te decimos qué alcance tiene sentido para tu caso.