Guía completa

El turbo es la pieza que más se culpa y una de las que menos culpa tiene. Cuando un coche pierde fuerza o entra en modo de emergencia, mucha gente piensa en el turbo. Muchas veces el problema está alrededor: un manguito agrietado por el calor, una abrazadera floja, un actuador que no mueve bien la geometría o una electroválvula que no da la orden.

Empezamos por los datos

Con el equipo de diagnosis conectado vemos la presión de soplado que pide la centralita y la que realmente llega. Lo hacemos en parado y en una prueba de carretera, por ejemplo subiendo hacia Puigpunyent o con una incorporación a la Ma-13. Si la presión real no llega, la caza empieza por el circuito.

Lo que suele fallar antes que el turbo

  • Manguitos de admisión. El calor del vano motor y los años los cuartean. Una grieta pequeña basta para que se escape presión y aparezca un silbido.
  • Intercooler. Puede perder por una fisura o por una conexión.
  • Actuador y geometría variable. En muchos diésel, el hollín agarrota los álabes de geometría variable, sobre todo en coches que solo hacen ciudad. El turbo gira, pero no regula.
  • Electroválvula de control y tomas de vacío. Si no mandan la orden, el turbo no actúa.

Cuando sí es el turbo

Si con todo lo anterior bien el turbo tiene holgura en el eje, roza, hace un ruido de sirena o pasa aceite a la admisión, toca sustituirlo o reconstruirlo. Antes de montar uno nuevo, buscamos por qué falló el anterior: tubos de engrase obstruidos, retorno de aceite tapado, aceite inadecuado o un filtro de partículas tan saturado que el turbo trabaja con contrapresión. Si no se arregla eso, el nuevo durará poco.

Al montar, se cambian juntas, se limpian o sustituyen los tubos de engrase y se ceba el turbo con aceite antes del primer arranque.

Cómo cuidar el turbo

  • Deja que el motor coja temperatura antes de pedirle potencia.
  • Después de una subida fuerte o de un tramo de autopista exigente, deja el motor al ralentí unos segundos antes de apagarlo.
  • Respeta los cambios de aceite con la norma que pide el fabricante.
  • Si el coche solo hace ciudad, sácalo de vez en cuando a la autopista para que la geometría variable se mueva y se limpie.

Mallorca y los turbos

Verano, atascos y subidas a la Tramuntana con el coche cargado: el turbo trabaja caliente muchas horas. Y en coches que solo se mueven por Palma el hollín se acumula. Son los dos extremos que más turbos estropean.

Si tu coche ha perdido fuerza o silba distinto, cuéntanoslo y lo comprobamos con datos.